 |
|
> nùmeros
publicados > designis 3 >
lecturas
Corpi sociali. Processi comunicativi e semiotica
del testo.
Marrone Gianfranco (2001) Turín: Einaudi, 2001 - ISBN 88-06-1544-2
"¿Qué es la sociosemiótica?" se pregunta
Gianfranco Marrone en la primer página de "CORPI SOCIALI"
¿Una disciplina científica? ¿Una serie de problemas?
¿Una metodología para las ciencias sociales? ¿Un
capítulo de la Semiótica General? ¿Una extensión
de la sociolingüística a otros sistemas de signos? ¿Un
modo particular de entender la teoría de la significación?
Cada vez más seguido, y no sólo entre los semióticos,
se escucha hablar de sociosemiótica ...
La transformación de los procesos comunicacionales y la renovación
constante de los escenarios sociales- y de sus actores- han llevado a
un progresivo replanteo de los paradigmas tradicionales desde los cuales
se abordaba la investigación de los dispositivos de significación
y de la sociedad. Resulta cada vez más evidente que los fenómenos
culturales contemporáneos -desde el surgimiento de la red digital
hasta la siempre vigente cuestión del consumo, pasando por los
problemas de la mediatización y la producción/reconocimiento
de los discursos sociales- desbordan las tradicionales divisiones y metodologías
científicas. Todos ellos exigen lecturas complejas, interpretaciones
que vayan más allá de las supuestas seguridades que brindan
los paradigmas clásicos. La sociosemiótica, entonces, se
ubicaría en esta zona-límite donde la semiótica comienza
a deslizarse hacia la sociología.
El punto de partida de Marrone se encuentra en este cruce epistemológico:
"si los modelos semióticos ofrecen al sociólogo un
cierto incremento de conocimientos respecto a los resultados alcanzables
con su propia metodología, su uso en campo social obliga al semiólogo
a meterse a la prueba, a perfeccionar las categorías de análisis".
Más que proponer al lector un riguroso tratado de sociosemiotica
general, Marrone prefiere presentar este nuevo territorio de manera empírica,
reconstruyendo la teoría a partir de análisis concretos
de fenómenos como la moda, la televisión, el periodismo
o la espacialidad.
¿Pero, se preguntarán algunos, la semiótica no era
ya una ciencia social? El programa de Ferdinand de Saussure hablaba claro:
la futura semiología debía ser una "ciencia de los
signos en el seno de la vida social". La semiótica, desde
este punto de vista, es a todos los efectos una sociosemiótica.
Entonces
¿por qué insistir tanto con el lado social
de los procesos de significación? Según Marrone se trata
de equilibrar el demasiado interés que ha recibido en los últimos
años una semiótica de tipo "filosófico-lingüística"
en detrimento de un enfoque "metodológico-empírico".
Esta crítica a la semiótica de tipo "filosófico-lingüística"
puede resultar difícil de entender fuera del ámbito italiano,
donde se ha desarrollado una visión fuertemente crítica
de ciertos cruces entre semiótica y ciencia cognitiva y, sobre
todo, de la deriva teórica que lleva a diluir la semiótica
en una filosofía del lenguaje. Esta reivindicación de un
enfoque "metodológico-empírico" bien podría
ser vista como un tiro por elevación a esa semiótica "filosófico-lingüística"
encarnada sobre todo en las últimas obras de Umberto Eco. Más
allá de los enfoques de cada investigador, este debate muy italiano
entre "filósofos" y "empiristas" sirve para
mantener viva la discusión en un campo del saber que a menudo corre
el riesgo de quedar reducido a la aplicación repetitiva y auto-celebradora
de un Método.
Cómo se coloca la sociosemiótica de frente a estos dos enfoques?
Según Marrone la sociosemiótica debería enganchar
estos dos niveles de análisis: "la sociosemiótica no
es la rama de la semiótica que se interesa por los hechos sociales,
o al menos no es sólo eso: ella es sobre todo un gesto teórico
que pretende construir ese anillo faltante entre la filosofía del
lenguaje y el análisis de fenómenos sociales
".
Dicho en otras palabras: la sociosemiótica no es simplemente una
mirada semiótica sobre ciertos objetos tradicionales de la sociología,
sino una reconstrucción teórica que trata de explicar cómo
lo social crea su propio juego a través de un efecto de sentido.
Marrone entra en el universo de la sociosemiótica de la mano de
tres conceptos clave: texto, discurso y cuerpo. Si bien los dos primeros
no presentan problemas, quizás el tercero de ellos necesita alguna
presentación adicional. Según Marrone "no sólo
la significación no puede darse a nivel inteligible sin una base
sensible y sensata, sino que la socialidad en cuanto tal no puede prescindir
de las lógicas somáticas que, anticipando la constitución
del individuo singular, garantizan cualquier relación intersubjetiva
Así como el sujeto es ante todo un cuerpo, la intersubjetividad
es antes que nada una inter-corporeidad". De esta manera el lenguaje
y la significación involucran cuatro dimensiones del sentido (cognitiva,
pragmática, pasional y somática). Si bien a veces se eclipsa
o aparece en los lugares menos pensados, la dimensión somática
una dimensión al mismo tiempo fisiológica y social-
precede y presupone a las demás.
Cuatrocientas páginas después de esta introducción
el lector tendrá un cuadro bastante completo imposible aspirar
a la exhaustividad- de un campo de estudio en fermento. Marrone pasa de
la moda a la publicidad y la televisión, del discurso político
a la espacialidad, hilvanando investigaciones muy recientes con trabajos
clásicos de la tradición semiológica. Para describir
el territorio que ocupa la sociosemiótica de la publicidad Marrone
uno de los más atentos lectores de la obra barthesiana dentro
del contexto italiano- comienza con un paquete de pasta Panzani y unas
cuantas verduras tricolores dentro de la bolsa y termina con las últimas
investigaciones que consideran a las brands mundos posibles con una fuerte
impronta narrativa. Más que atravesar un territorio existente Marrone
reconstruye tradiciones, crea recorridos uniendo lo viejo con lo nuevo,
trazando un mapa donde los trabajos más recientes crean a sus precursores
y se reconocen en los textos ejemplares de la semiología de los
años 50-60.
La misma lógica narrativa articula los otros capítulos del
libro. Si el SISTEMA DE LA MODA de Barthes es la puerta de
ingreso a una sociosemiótica de la moda, para contarnos la sociosemiótica
de la televisión Marrone llamará en causa a Umberto Eco.
La elección no es casual: no sólo porque Eco ha sido el
pionero en este campo, sino porque los diferentes momentos por los que
ha atravesado su reflexión televisiva condensan la evolución
teórica y metodológica de la semiótica contemporánea.
Los trabajos de Eco sobre la televisión, que en un primer momento
conocieron una forma más o menos orgánica por ejemplo
APOCALÍPTICOS E INTEGRADOS (1964)-, a partir de los
años 80 se refugiaron en pequeños artículos
periodísticos (las famosas Bustine di Minerva publicadas
semanalmente en LESPRESSO). En este recorrido se fueron
sucediendo diferentes enfoques y perspectivas: desde una preocupación
inicial de carácter estético Eco pasó a la problemática
fuertemente política de la "decodificación aberrante"
y la "guerrilla semiótica"; de ahí su visión
se fue deslizando hacia una semiótica del texto hasta culminar
en el análisis de la llamada neo-televisión. En la última
década la reflexión de Eco se ha colocado en un punto de
tensión entre la ética y la estética televisiva (son
ilustrativas de este período sus notas sobre la relación
entre realidad y ficción en la llamada televisión-verdad).
A pesar de estas discontinuidades Marrone identifica un elemento común:
la permanente preocupación de Eco por el momento de la recepción
y el trabajo interpretativo del telespectador.
Además del capítulo dedicado a la sociosemiótica
de la información que gira alredor del concepto de opinión
pública y de discurso político-, CORPI SOCIALI
presenta en su última sección una interesante introducción
a la sociosemiótica del espacio. Según Marrone "la
espacialidad es a todos los efectos un lenguaje", un "sistema
semiótico mediante el cual los hombres atribuyen sentido y valor
al mundo (contenido) sobre la base de una articulación física
de la extensión espacial, sea ella natural o construída
(expresión)". Los resultados alcanzados gracias a la aplicación
del concepto de texto a la espacialidad, reforzados por el uso de categorías
de análisis narratológicas, confirman la validez de los
instrumentos sociosemióticos y al mismo tiempo constituyen una
invitación a seguir explorando (y expandiendo) este campo de estudio.
Las investigaciones presentadas en estos últimos capítulos,
concluye Marrone, no deben ser vistas como aplicaciones de modellos preconstituídos
sino como "ejercicios de un estilo de investigación, experimentos
mentales que, gracias a la resistencia de los objetos examinados, proponen
a la teoría ulteriores desafíos intelectuales".
BARTHES, R. Sistema de la moda. Gustavo Gili: Barcelona, 1978
ECO, U. Apocalípticos e integrados ante la Cultura de Masas. Lumen:
Barcelona, 1968.
Carlos Scolari
Universitat de Vic
carlos.scolari@uvic.es
|