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LA MODE EN 1830
 
ALGIRDAS JULIEN GREIMAS (2000) préface de Michel Arrivé. Textes établis par Thomas F. Broden, Purdue University (Indiana), et Françoise Ravaux-Kirkpatrick, University of Richmond (Virginia). París: Presses Universitaires de France, 419 pp. ISBN 2-13-050488-4.

Con un subtítulo orientador: Langage et societé: écrits de jeunesse, y cuatro textos de A. J. Greimas de contenidos muy diferentes, la colección Formes Sémiotiques, dirigida por Anne Hénault en la prestigiosa editorial Presses Universitaires de France, presenta un libro curioso y raro, que podríamos calificar como documental. La coherencia de este texto debe ser atribuida, sin duda, a la directora de la mencionada colección quien, como dice la advertencia inicial de Thomas S. Broden (X), se implicó y actuó en forma determinante para que este libro pudiera publicarse.

No se reflejan en su título, La mode en 1830, los contenidos del texto, como suele ser norma en las publicaciones, sino que se privilegia su componente más extenso correspondiente al título de la tesis principal que, para la obtención de su Doctorado en Letras, presentó Greimas, en 1948, en la Universidad de la Sorbona. De ahí proviene, sin duda, ese efecto de sentido que produce su lectura, de libro curioso y raro –en el conjunto de la obra del autor-, y que se extiende a todos los componentes de este trabajo que no pueden ser leídos más que como la reunión de muy diversos ensayos, desde el prefacio de Michel Arrivé, el establecimiento de los textos de Broden y Ravaux-Kirkpatrick, hasta las contribuciones mismas del autor. Nos encontramos, pues, ante una obra que calificaríamos de bricolaje (Lévi-Strauss) y desde este punto de vista entendemos el subtítulo que la califica como “escritos de juventud sobre lenguaje y sociedad”. El fundador de la semiótica de la Escuela de París deja así en su llamada producción juvenil, editada a través de este bricolaje, las marcas enunciadas de sus recorridos iniciales como investigador y que asumió en vida de modo muy diferente.

La mode en 1830 contiene una advertencia inicial de Broden, uno de los autores de la edición crítica, en la que deja constancia del recorrido llevado a cabo para establecer los dos textos de la tesis de doctorado, a partir de los escritos mecanografiados del depósito de tesis de la Sorbona. El prefacio de Michel Arrivé entremezclado de recuerdos sobre la prehistoria de la semiótica (XI-XXV) cita el juicio que el propio Greimas había formulado sobre sus estudios doctorales: En effet, j’ai commencé par des recherches que je n’ose maintenant appeler recherches mais qui se situent dans la façon de faire des linguistes, disons autour de 1940-1950. Je crois que mon passage par la lexicologie, c’est la fonction stimulante de l’échec (Greimas 1987a: 302-303) para detenerse más adelante en la importancia del artículo de 1956 -escrito de juventud, cuando ya Greimas tenía 39 años- L’actualité du saussurianisme, en el que se prefiguran como en el otro de 1963: “Analyse du contenu. Comment définir les indefinis? Essais de description sémantique” -que también forma parte de este libro- el rigor científico y el genio del autor de Sémántique structurale (1966).

Thomas F. Broden (XXVII-XLIV) en Avant-dire: A. J. Greimas et la linguistique française retoma el texto para introducir al lector, a través de un estudio crítico, en los contenidos que estamos presentando, es decir que el libro de Greimas, compuesto de esos cuatro trabajos a que hacíamos referencia, como es de buena tradición en las ediciones críticas, está precedido por una advertencia, un prefacio, un “avant-dire” y unas ilustraciones con explicaciones de Broden; de este modo los primeros trabajos de Greimas son al mismo tiempo presentados, interpretados y editados (I-XLV).

Los cuatro trabajos de Greimas componen el grueso volumen de 419 páginas en las que aparecen: “La mode en 1830. Essai de description du vocabulaire vestimentaire d’après les journaux de mode de l’époque”, tesis para la obtención del doctorado en Letras presentado en la Facultad de Letras de la Universidad de París (1948), seguido de “Quelques reflets de la vie sociale en 1830 dans le vocabulaire de journaux de mode de l’époque”. Ambos trabajos están complementados por una enorme cantidad de notas que remiten a las fuentes de información lexicológica o metodológica (145-226 y 297-319) y de cuatro apéndices lexicológicos para la tesis principal (227-255).

Después de recoger una contestación de Arrivé al artículo de 1963 (401-410), el texto termina con una bibliografía exhaustiva de las publicaciones de A. J. Greimas que van desde 1947 hasta 1998, seis años después de su muerte ocurrida en 1992.

Obra dirigida a especialistas y estudiosos de la semiótica, La mode en 1830, se constituye también en merecido homenaje a su autor, como indican los compiladores.
El carácter variado de representación documental y crítica de las primeras investigaciones realizadas por Greimas invita al especialista a leer las tesis presentadas en la Sorbona y los dos ensayos de 1950 y 1960, de muy distinta manera. Si el propio autor consideró siempre su paso por la lexicología como un hecho en su vida intelectual que había cumplido “la función estimulante del fracaso”, debemos aceptar su veredicto. Una lectura transversal e interpretativa nos permite afirmar que para Greimas, las tesis de 1948 constituyen uno de esos tipos de investigación de las que sólo se aprende el camino que no se debe seguir; sin embargo, a la manera de una denegación nacida de un inconciente que dice más de lo que dice el enunciado, los dos estudios sobre la moda en Francia en 1830, realizados por el muy joven doctorando bajo la dirección de M. Charles Bruneau, aparecen no como un trabajo lexicológico típico de la época, sino como un relato en el que los términos léxicos, citados en su propio contexto, son puestos en discurso; es como una preconstrucción de un objeto de análisis semántico y semiótico. Tendríamos así una primera muestra de una intuición que cristalizó después con fuerza de tesis científica en Sémantique structurale: las palabras en los repertorios léxicos no significan, son lexemas que, sólo como sememas en discurso, adquieren su significación. Para formular estas tesis científicas, que hoy en día pertenecen ya a nuestros saberes compartidos, había que pasar por un largo silencio del que también da cuenta La mode en 1830 en forma oblicua.

El tiempo transcurrido desde la presentación de la tesis hasta la publicación de sus ensayos “juveniles”: “L’actualité du saussurianisme” (1956) y “Analyse du contenu. Comment définir les indéfinis?” (1963), que mereció un debate con la respuesta de Arrivé: “Encore les indéfinis” (1965), no hacen sino mostrar el profundo sentido de un silencio editorial que preparó esa explosión fecunda de una teoría semiótica, la de Greimas y su Escuela, que no ha dejado de enriquecer el pensamiento y el gran reto de dar cuenta del sentido de las significaciones en el seno de las sociedades y de las culturas.

Teresa Espar
Universidad de los Andes